Cómo optimizar los flujos de material para la producción farmacéutica

Al añadir un nuevo proceso o actualizar un área existente para la producción farmacéutica, es importante contar con un flujo de materiales eficaz. Descubre cómo crear flujos de material que protejan a las personas, los productos y la productividad.
A medida que las empresas farmacéuticas siguen creciendo y aumentando su producción, se vuelve importante añadir nuevos procesos o actualizar las áreas existentes. Al añadir o actualizar un área, es fundamental evaluar el flujo de materiales en términos de eficiencia y seguridad.
Este artículo analiza:
- Comprender cómo la manipulación de materiales impacta en los flujos de material
- Puntos de dolor habituales al manipular materiales farmacéuticos de forma manual
- Estrategias de mejora para los flujos de material en la industria farmacéutica
Comprender cómo la manipulación manual impacta en la producción farmacéutica
Durante el proceso de fabricación de medicamentos es necesario elevar y mover una gran variedad de materiales. Sin embargo, manipular estos materiales de forma manual puede generar riesgos para las personas, los productos y la productividad.
Riesgos para la seguridad y mala ergonomía
Levantar materiales a mano puede poner en riesgo la seguridad de los trabajadores. Manipular cargas pesadas ejerce un gran peso y esfuerzo sobre ellos, lo que puede provocar lesiones musculoesqueléticas. Incluso levantar artículos más ligeros puede causar lesiones físicas, ya que las operaciones requieren movimientos de elevación repetitivos.
También es importante considerar la ergonomía en la manipulación de materiales. Inclinarse para levantar un objeto somete a la espalda y los hombros del operario a un esfuerzo considerable. Del mismo modo, cargar con un objeto puede resultar exigente para las muñecas cuando se intenta mantener un agarre firme. El proceso debe diseñarse para reducir la probabilidad de lesiones y favorecer una elevación ergonómica.
Riesgo para la calidad del producto
Cada paso de transferencia en el proceso conlleva el riesgo potencial de contaminación o de una posible confusión entre productos. Esto significa que es fundamental manipular los materiales de forma eficaz durante las transferencias para mantener una alta calidad del producto.
Además, levantar y mover materiales a mano puede dar lugar a errores, como que un operario deje caer accidentalmente la carga. Para garantizar elevaciones seguras y constantes, se debe considerar la incorporación de equipos al proceso.
Disminución de la eficiencia
Cuando los operarios manipulan los artículos manualmente, se producen elevaciones no estandarizadas, lo que añade más variabilidad al proceso. Para lograr la máxima eficiencia, conviene analizar el flujo de materiales, identificar posibles cuellos de botella y establecer un proceso estándar.
Un proceso bien planificado y ejecutado puede reducir los tiempos de inactividad inesperados y los paros no planificados. También puede dar lugar a tiempos de ciclo más previsibles, de modo que los cambios de formato sean más eficientes.
Puntos de dolor habituales al manipular manualmente materiales farmacéuticos
Entre los materiales que se manipulan habitualmente en las operaciones farmacéuticas se encuentran bidones, sacos, bobinas y cajas. Veamos consideraciones importantes de elevación para cada tipo de material.
Manipulación de bidones
- Los bidones suelen ser pesados y difíciles de manejar. Su elevación conlleva riesgos como sobreesfuerzos, peligros de tropiezos y puntos de atrapamiento.
- Los materiales pueden suministrarse en distintos tipos de bidones, como plástico, acero o fibra. Esta variedad puede complicar la elección del equipo de manipulación, ya que algunas herramientas solo son adecuadas para un tipo de bidón.
- En las operaciones con bidones abiertos es importante considerar el tipo de polvo que se genera y el nivel de exposición al que se enfrentan los operarios.
Manipulación de sacos/bolsas
- Al igual que los bidones, los sacos pueden presentarse en una amplia variedad de tipos, como papel o plástico. El equipo debe ser capaz de manipular los distintos tipos de sacos.
- Muchos sacos deben trasladarse desde un palé hasta su punto de vertido, como una tolva. Cuando los operarios transportan los sacos manualmente, este proceso les provoca un esfuerzo físico considerable. Además, agacharse para recoger un saco de un palé no es una práctica ergonómica adecuada.
- Cortar los sacos y verter su contenido puede generar una gran cantidad de polvo.
- En los flujos de materiales en sacos es necesario extremar las precauciones para evitar que entren cuerpos extraños, como fibras del propio saco, en la corriente de producto.
Manipulación de bobinas
- Para los operarios puede resultar muy difícil levantar manualmente bobinas pesadas y colocarlas en las líneas de envasado o blíster, lo que aumenta el riesgo de lesiones.
- En la manipulación de bobinas existe el riesgo de dañar los bordes del film, que las bobinas se deformen o que se produzcan desalineaciones. Estos problemas pueden provocar tiempos de inactividad y desperdicio de material.
- La limpieza es fundamental, ya que las bobinas suelen manipularse muy cerca del envasado primario de los medicamentos.
Manipulación de cajas
- Cuando los operarios forman, llenan y cierran manualmente las cajas o estuches, pueden generarse cuellos de botella de mano de obra, y los movimientos repetitivos pueden provocar esfuerzo físico y lesiones.
- Cualquier confusión o error de etiquetado en las cajas perjudicará la serialización y la trazabilidad.
- Los daños en las cajas durante el paletizado o el almacenamiento ponen en riesgo la integridad del producto.
Estrategias de mejora para los flujos de material en la industria farmacéutica
Al analizar el flujo de materiales, es importante considerar cómo mejorar el proceso en términos de seguridad de los trabajadores, integridad del producto y eficiencia.
Optimizar los procesos
La eficiencia es fundamental al diseñar un nuevo flujo de trabajo o actualizar uno existente. Es necesario contemplar la visión global y cómo contribuye cada etapa del proceso a esa área de la planta.
Háganse preguntas como: ¿cuál es la frecuencia, la distancia y la postura requerida para una tarea de manipulación de materiales? ¿En qué zonas se podría optimizar para mejorar la seguridad y/o la velocidad?
La disposición operativa puede tener un gran impacto en la velocidad y la ergonomía. Algunos ejemplos de ideas para optimizar un proceso son:
- Reducir la distancia que deben recorrer los carros pesados.
- Crear recorridos y elegir el tipo de suelo pensando en los carros para bobinas.
- Dejar el espacio libre suficiente y garantizar una buena iluminación alrededor de las estaciones de desenrollado/embobinado para que los operarios puedan cargar y enhebrar de forma más segura.
- Precolocar las bobinas en carros, con la orientación y la altura correctas, para minimizar ajustes posteriores.
- Utilizar sistemas automatizados de aplicación e inspección de etiquetas para reducir el riesgo de etiquetas erróneas o ausentes.
Implementar herramientas de elevación ergonómicas
Incorporar equipos de elevación ergonómicos en los flujos de material elimina el esfuerzo físico de los trabajadores y garantiza una velocidad constante, ya que las máquinas no se cansan. Además, las máquinas pueden sujetar los artículos de forma fiable y segura, lo que reduce la probabilidad de derrames, daños en el producto o contaminación.
Ayudas ergonómicas a considerar:
- Carretillas elevadoras para ayudar a elevar e inclinar bidones, de modo que los trabajadores no tengan que manipular manualmente la carga pesada.
- Dispositivos de asistencia a la elevación, como elevadores por vacío y polipastos, que pueden recoger sacos de un palé, trasladarlos a la zona de vertido y elevarlos hasta la altura necesaria.
- Carros elevadores que pueden sujetar una bobina desde el exterior o desde el núcleo, una herramienta muy útil para ayudar a los operarios a cargar y descargar bobinas durante los cambios de formato en el envasado.

Ofrecer formación
Desarrollar procedimientos normalizados de trabajo (PNT o SOP) y formar a los trabajadores en ellos ayuda a que todos ejecuten las tareas de forma eficiente.
Por ejemplo, un responsable puede mostrar a los operarios buenas técnicas de manipulación de bobinas. Esto puede ayudar a evitar núcleos aplastados o daños en los bordes que provoquen errores de alimentación y paradas no planificadas.
Otro ejemplo es desarrollar y enseñar a los trabajadores criterios visuales claros para el etiquetado, la orientación y la disposición del material, lo que reducirá las identificaciones erróneas y las confusiones.
Cuando se introduce un nuevo equipo, los operarios deben recibir formación. Algunas empresas, como TAWI, ofrecen formación una vez que el equipo se ha adquirido e instalado, para que todos los trabajadores puedan manejar la máquina correctamente.
Estandarizar los tipos de material
Colabora con los proveedores para simplificar la variedad de formatos en los que se suministran los materiales (como tipos de bidones o de sacos). Manipular artículos con el mismo tamaño, material y tipo de cierre facilita la creación de un proceso estándar.
A veces no es posible reducir las opciones de formato. En ese caso, un factor clave para la selección del equipo debe ser la versatilidad, es decir, que una misma máquina pueda manipular distintos tipos de materiales.
Un ejemplo concreto es que los elevadores por vacío de TAWI disponen de ventosas de desconexión rápida, de modo que un solo elevador puede utilizarse para levantar distintos artículos.
Minimizar los riesgos de contaminación
La calidad del producto es fundamental, por lo que los flujos de material deben minimizar los riesgos de contaminación en la medida de lo posible. Algunos ejemplos de cómo reducir la probabilidad de contaminación son:
- Almacenar las bobinas en zonas limpias y controladas, y mantenerlas cubiertas para evitar la contaminación por partículas.
- Diseñar el entorno pensando en la limpieza, con zonificación clara entre los distintos niveles de envasado y un flujo de materiales bien definido.
- Utilizar sistemas de transferencia cerrados o semicerrados para mantener los materiales contenidos.
- Contar con procedimientos de limpieza y verificación documentados para los equipos.
- Utilizar equipos móviles que puedan desplazarse para tareas como la limpieza y el mantenimiento, y que sean compatibles con entornos lavables.
Conclusión: crea flujos de material farmacéuticos más sólidos
Cuando llegue el momento de actualizar o añadir un proceso, tenga en cuenta cómo se mueven los materiales a través de él. Una manipulación inadecuada o ineficiente de los materiales puede poner en riesgo la seguridad de los trabajadores, la integridad del producto y los objetivos de producción.
Para crear flujos de material más sólidos en la industria farmacéutica, es importante comprender los retos más habituales en la elevación de materiales y cómo resolverlos. La implementación de las estrategias recomendadas puede marcar una gran diferencia, pero también puede resultar muy valioso colaborar con una empresa con experiencia en manipulación de materiales que haya ayudado a compañías farmacéuticas de todo el mundo.
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Póngase en contacto con TAWI; estaremos encantados de analizar sus necesidades de elevación y estudiar soluciones que puedan ayudarle.